Biografía

Mi historia con el timple. Mis palabras.

Empecé a tocar el TIMPLE  siendo un “fisco chico”, y poco a poco se ha ido integrando tanto en mi vida que forma parte de mí, como si fuera una prolongación de mis brazos.

Defiendo al TIMPLE como otro instrumento más, con sus dificultades, sus limitaciones, como cualquier otro, también la guitarra o el violín, incluso el piano las tiene. Ya ha sido demostrado por otros compañeros Timplistas, que se puede hacer mucha y variada música con él. Es un “instrumento” por el cual fluye la música que un intérprete ejecuta, con su color, su timbre, su resonancia. Sí que es el instrumento representativo de Canarias, pero no hace falta ser canario para tocarlo y transmitir el mensaje de la música. Tampoco se debe cerrar el abanico de estilos, no sólo hay que tocar folklore o música popular. ¿Acaso nosotros no aprendemos a hablar otros idiomas?. Yo me siento cómodo tocando folklore y popular, pero también he hecho incursiones en otros estilos, y he compuesto mucha música, sobre todo para mis alumnos, que demandan muchos gustos de música. Mi intención es que el TIMPLE sea algo más que “el timplillo”, o “camellito sonoro”, un símbolo, está bien que lo sea, pero creo que ya es hora de dar un paso más con nuestro TIMPLE. Siento un gran respeto hacia él. El TIMPLE me lo ha dado todo.

Si logro que alguna de estas partituras que ahora publico sea útil, entonces me sentiré satisfecho y convencido de que el TIMPLE está caminando. Con este libro de partituras solo quiero aportar mi modesto granito de arena a este mundo del TIMPLE. Hay muy poca música publicada para TIMPLE, aunque espero que detrás de este libro vengan muchos más. Y así podamos ir a las tiendas especializadas y encontremos varias estanterías repletas en la sección de la letra “T”, dedicadas al TIMPLE. En este “I Volumen” he incorporado un Cd donde se puede escuchar cada una de las partituras del libro. Hay dos versiones de cada partitura, una con timple y guitarra, y otra sólo guitarra para así poder tocar escuchando el acompañamiento. Para marcar la entrada he puesto una claqueta, que marca el ritmo y de esta manera entrar sincronizado con la guitarra.